Cuando descubres que eres una Persona Altamente Sensible (PAS)
Hace no tanto tiempo entendí algo que cambió mi manera de mirarme:
Soy una Persona Altamente Sensible.
Lo supe escribiendo mi libro.
Como si, sin buscarlo, una pieza encajara en el centro de mí.
Una pieza que no sabía que faltaba.
De pronto, tantas cosas tuvieron sentido,
Mi forma de sentirlo todo más profundo.
La necesidad de pausas.
El cansancio después de ciertos lugares.
La intuición que se adelanta a lo que aún no pasa.
Mi forma de amar… y también de sobrepensar.
Aunque en teoría es una etiqueta, para mí fue un alivio.
Porque nombrarlo no limita, aclara.
Te ordena lo que antes parecía un caos sin explicación.
Te da permiso. Te devuelve una parte de tu historia.
Y quizás lo más hermoso:
Saber que no estás sola.
Que somos muchas las que sentimos así.
Y que hay un camino compartido para quienes no encajábamos… porque éramos raíz, profundidad, y no superficie.
¿Tú también descubriste hace poco que eres PAS?
Te leo con el corazón abierto.